AGENCIAS. MADRID
La ONG "Save the Children" alertó ayer sobre la "explotación" infantil en la alta competición y denunció que, por ejemplo, en Tailandia hay niños de "tan sólo" cinco a nueve años que se someten a "condiciones terribles" de entrenamiento, para iniciarse a los 12 ó 14 años en combates oficiales de boxeo infantil tailandés o "Muay Thai", un deporte que mueve "enormes cantidades de dinero".
El "Muay Thai" es una práctica a la que incluso se incorporan niñas, debido a que en 1998 se televisó un combate y, desde entonces, gran cantidad de chiquillas menores de 18 años se someten a programas intensivos.
No en vano, los dueños de los gimnasios de Bangkok calculan que anualmente unos 20.000 menores ingresan a estos centros, repartidos en todo el país. Los niños reciben comida, entrenamiento y alojamiento a cambio de dejar sus carreras en manos de los dueños del gimnasio, que se llevan el 50 por ciento de las ganancias. Las prácticas -que permiten usar manos y pies para dejar inconsciente al adversario- se alargan de ocho a diez horas diarias, los siete días a la semana, según Save the Children.
El informe también refleja la realidad sobre el tráfico de niños futbolistas. El elemento clave, según Save the Children, es la proliferación de academias de fútbol y agentes ilegales que han generado una nueva forma de explotación primero en Sudamérica y, más recientemente, en África, donde sólo en Ghana existen más de 500 centros ilegales.
De este modo, cada vez son más las familias que se endeudan para mandar a sus hijos a Europa, con la esperanza de que puedan jugar en las grandes ligas, pero la mayoría de ellos acaban en las calles de las grandes ciudades, sin visado ni la posibilidad de regresar a sus países.
También alertó la ONG sobre deportes como la gimnasia, que pueden generar problemas como lesiones y trastornos alimenticios. "Aunque algunos deportes presentan más riesgos que otros y la edad mínima depende del deporte practicado, los médicos llaman la atención sobre el hecho de que un entrenamiento intensivo, combinado con una alimentación inadecuada, pueden causar retrasos importantes en el crecimiento a una edad temprana", aseguró la ONG.