EFE. ASSEN
El italiano Valentino Rossi falló cuando más fuerte se mostraba el australiano Casey Stoner, al caerse en el giro inicial del Gran Premio de Holanda de MotoGP que ganó con autoridad en Assen el vigente campeón mundial.
Stoner había dado un aviso previo en entrenamientos al hacerse con el mejor tiempo y posición para la formación de salida y tampoco falló en ese momento, aunque inicialmente se le "colase" el español Daniel Pedrosa, al que le duró poco la alegría frente al piloto de Ducati, pero poco después se enteró del percance de Rossi, quien tras haber hecho una mediocre salida se coló en una curva al bloquear la rueda trasera de su moto y acabó por los suelos llevándose al francés Randy de Puniet en su caída.
La carrera estaba literalmente vista para sentencia, ya que Casey Stoner no tardó ni un suspiro en decir adiós a sus rivales y Daniel Pedrosa tampoco tardó demasiado en dar buena cuenta de su propio compañero de escudería, el estadounidense Nicky Hayden, al que su moto le dejó sin gasolina con la bandera de cuadros ondeando en lontananza y sin poder evitar que le superase su compatriota Colin Edwards.
Pero tras conocer la fatalidad de su rival y hasta Assen líder de la clasificación provisional del mundial, Valentino Rossi, el piloto de la Honda RC 212 V de Repsol debió de hacer sus propias cuentas y ante la superioridad evidente de su oponente australiano dio por válido un segundo puesto que le aupaba hasta la primera plaza de la tabla de puntos del campeonato.
La lluvia jugó su baza importante en el resto de cilindradas, pues en los 250 c.c. apareció tímidamente cuando el español Alvaro Bautista había conseguido acceder al liderato tras desbancar del mismo al suizo Thomas Luthi, que al mojarse la pista ralentizó su marcha, pero en cuanto el agua dejó de mojar el asfalto volvió a tirar, recuperó la primera posición y se marchó en pos de una victoria que, por varios motivos, era especialmente importante para el campeón del mundo de 125 c.c. en 2006.
Además, el triunfo de Alvaro Bautista, el segundo de la temporada, unido a la clasificación del líder del mundial, el finlandés Mika Kallio, séptimo, le permite recuperar mucho terreno en la lucha por el título mundial y ascender hasta la cuarta posición cuando todavía faltan ocho carreras por disputarse.
Mucho más enrevesada resultó la carrera del octavo de litro, en la que la lluvia hizo verdaderamente de las suyas, pues cuando el británico Bradley Smith (Aprilia) la lideraba con cierta solvencia, secundado por los españoles Nicolás Terol y Joan Olivé comenzó a llover y las caídas del propio Smith y de los españoles Efrén Vázquez y Mar Márquez, obligaron a detener la misma.
En la reanudación, a sólo cinco vueltas, fue Joan Olivé quien llevó la iniciativa en las cuatro primeras y en la quinta y última pudo pasar de todo en el grupo de hasta siete pilotos que marchaban en cabeza, pero la veteranía y experiencia del campeón mundial húngaro Gabor Talmacsi (Aprilia) fue demasiado para sus rivales.
Olivé, una vez, la tercera en lo que va de temporada, acabó segundo, con el ex líder de la cilindrada, el italiano Simone Corsi en tercer lugar y con el francés Mike di Meglio, el actual primer clasificado, cediendo puntos.