V. M. VICTORIA
Al coste de 20 euros, el Alicante comenzó ayer la venta de 600 entradas para el decisivo partido del domingo en Ponferrada, donde se decidirá el ascenso a Segunda División. El precio incluye la entrada para presenciar el partido de vuelta para El Toralín, previsto para las 19 horas, y el desplazamiento de ida y vuelta en autobús, después de que el club haya decidido fletar cuantos vehículos sean necesarios.
Además, se obsequiará con una camiseta naranja, color de la segunda equipación que utilizará el equipo para el histórico encuentro, a todos aquellos seguidores que compren una localidad. La elástica ha sido creada para la ocasión y luce en la parte frontal el escudo del club y en la trasera el nombre de todos los componentes de la plantilla de la temporada. De este modo, la hinchada alicantinista podrá dar un colorido especial a El Toralín al distinguirse de los aficionados bercianos, que utilizan los colores azul y blanco al igual que el Alicante.
Los viajes en autocar saldrán el sábado a las 6 de la mañana desde Plaza de Toros o a las 12 de la noche -madrugada del sábado al domingo-. En ambos casos el viaje de vuelta comenzará al finalizar el encuentro. Los aficionados deben personarse obligatoriamente en las oficinas del estadio Rico Pérez para hacer la reserva del viaje.
A última hora de ayer se habían completado ya dos autobuses de aficionados y otros dos estaban cerca también de cerrarse, por lo que cerca de 200 entradas ya tiene dueño.
En el plano deportivo, la plantilla vuelve hoy al trabajo en Villafranqueza desde las 10 horas para preparar un partido en el que Granero recupera a Alan Baró, ausente en el choque de ida por acumulación de tarjetas.