V. M. V.
José Carlos Granero, entrenador del Alicante, se mostró satisfecho con el resultado obtenido frente a la Ponferradina (2-0) en el partido de ida pero advirtió que resta un encuentro de vuelta "a cara de perro" en el que tendrán que ponerse "el mono de faena" para alcanzar el objetivo de subir de categoría.
El técnico reconoció que la victoria ante el conjunto leonés es "un buen resultado" de cara a afrontar el encuentro de vuelta, pero no consideró que sea el resultado soñado.
"Ése sería un 3-0 o un 4-0", comentó el valenciano, quien avisó de que deben ser "muy cautos y respetuosos" con el Ponferradina y pensar que "restan noventa minutos a cara de perro".
Granero admitió que las estadísticas del Alicante a lo largo de la temporada como visitante le hacen ser optimista. "Parece que todo pinta bien, pero el Ponferradina es un buen equipo al que costó mucho doblegar", comentó Granero tras el entrenamiento de ayer.
Por ello, insistió en que en Ponferrada se van a tener que "poner el mono de faena, trabajar mucho y saber manejar el partido" en un estadio donde habrá "un gran ambiente".
"La gente apretará mucho y van a tener un apoyo incondicional, aunque nosotros siempre hemos demostrado entereza y carácter. Tenemos la cosa bien encarrilada, pero tenemos que estar fríos y trabajar bien durante la semana para llegar lo mejor posible al partido", concluyó.
Suave sesión
El entrenamiento de ayer estuvo dedicado a una suave sesión de recuperación tras el gran esfuerzo realizado el domingo. Para el partido de vuelta en El Toralín, José Carlos Granero recupera a Alan Baró, que no pudo jugar el domingo por sanción, y no pierde a ningún jugador. Sólo serán baja Roberto Álvarez y Jesús Mario, ambos lesionados.