JULIÁN PALOMAR
El media punta Rubén puede ser la gran novedad de David Vidal en el partido que enfrenta el próximo sábado en el Martínez Valero a Elche y Hércules. El asturiano, que no seguirá en la escuadra franjiverde, podría jugar la próxima campaña con los blanquiazules. De hecho, las negociaciones están muy avanzadas. "Yo lo que quiero es jugar y despedirme de una afición que en los cuatro años que llevo aquí me ha mostrado siempre su cariño", comentaba ayer Rubén. El futbolista deja claro que "voy a meter la pierna sin reparos y si puedo volverle a marcar un gol al Hércules, mucho mejor, independientemente de cuál vaya a ser mi futuro. Nuestros seguidores se merecen una alegría después de los últimos sinsabores y ganar al eterno rival puede poner el punto y final a una buena campaña".
Rubén confiesa que "en estos momentos desconozco dónde voy a jugar la próxima temporada, ni si iré al Hércules, pero me debo al Elche hasta el 30 de junio. Todo el mundo debe tener claro que lo voy a dar todo hasta el último día. Sé que la gente me quiere y por eso me fastidia irme. Además, estoy en mi mejor momento. Pero el fútbol tiene estas cosas y la comisión deportiva ha entendido que lo mejor es abrirme la puerta".
La próxima campaña podría estar en el otro lado jugando el derbi con la camiseta blanquiazul. El interés del Hércules por sus servicios está ahí sobre la mesa. "En estos momentos, no tengo nada resuelto y lo único que me preocupa es terminar la Liga jugando y poderme despedir el sábado de la afición. Una victoria nos permitiría dejar con buen sabor de boca a los nuestros tras los últimos sinsabores".