V. M. VICTORIA
El Alicante respira con alivio. El césped del Rico Pérez se librará de buena parte de los dieciocho partidos que debía soportar durante la semana por culpa del Mundial de Fútbol de Abogados que se celebra esta semana en la ciudad. La reclamación del club celeste, que pidió amparo al Patronato de Deportes ante el grave perjuicio que supondría castigar hasta tal extremo el terreno de juego los días previos al partido de ida de la eliminatoria final por el ascenso, ha obligado a mover ficha al Ayuntamiento, que ayer canceló los partidos previstos hasta el sábado.
Dieciocho horas de práctica de fútbol durante seís días consecutivas hacen mella en cualquier tipo de césped, más si cabe en el del Rico Pérez, que no acostumbra en los últimos años a mostrar una buena imagen. De un tiempo hasta aquí, tras varias resiembras en el presente curso, la hierba presenta un estado más que aceptable. Por ello y, sobre todo, ante la inmediatez del partido del domingo ante el Ponferradina, en el que el Alicante se juega su futuro, roza lo increible que se prentendan celebrar en el estadio tal cantidad de partidos.
Al percatarse de la situación, la entidad se puso en contacto tango con el órgano municipal como con el Hércules -propietario del recinto y que lo cedió tras la petición expresa del Ayuntamiento- para librar del castigo al terreno de juego. Fuentes municipales confirmaron ayer a este diario que los encuentros previstos desde hoy hasta el último día de competición se celebrarán en otros escenarios.