J. PALOMAR
El media punta franjiverde Rubén considera que el técnico David Vidal se dirigió a él cuando comentó en la rueda de prensa del jueves que algunos jugadores "no han hecho nada en cuatro años en el Elche". El futbolista se mostró ayer "muy dolido" con esas declaraciones y confesó que "ni me gustan ni tampoco las entiendo. Pido respeto ya que yo nunca se lo falté a nadie. Estoy en un momento bajo y me han hecho mucho daño".
El futbolista quiso dejar claro que "después de cuatro años aquí no quiero que se ensucie el poder marcharme bien de aquí y con una buena imagen. No quiero que suceda y no lo voy a permitir".
El futbolista señala que "cuando tuve la reunión con la comisión deportiva acepté su decisión y les dí las gracias por dejarme estar aquí cuatro años, por haberme apoyado en los momentos duros. El cariño de la gente no se gana en dos días, ni tampoco se regala y pienso que lo tengo. Basta dar una vuelta por la ciudad para comprobarlo".
Reconoce que no está pasando por un buen momento anímico. "Me acaban de comunicar que me vaya y duele. Lo acepto, así es el fútbol, pero también pienso que no es el momento para soltar mensajes ni tampoco para justificar una decisión. Si la tomó la hizo con todas las consecuencias y seguramente, no tengo ningún tipo de dudas, pensando en lo mejor para el Elche".
Insiste en que "lo pude hacer mejor o peor, las lesiones no me dejaron rendir todo lo que quise, pero mi camiseta siempre estuvo sudada por darlo todo por el Elche. Llevo cuatro años maravillosos en Elche y me voy a llevar muchos amigos".
Finalmente comentaba, un tanto emocionado que "en mi corazón siempre estará Elche, mi hija es de aquí y mi segundo hijo iba camino de serlo también. Me voy con muchas cosas dentro de mí, pero en ningún momento quiero hacerlo por la puerta de atrás, ni tampoco deseo que me pisen. Pienso que se me ha faltado el respeto".