EFE. PERSOLANA (ITALIA)
El español Alberto Contador, del Astana, aguantó ayer la camiseta de líder del Giro por sólo cuatro segundos ante el italiano Ricardo Ricco (Saunier Duval) en una etapa que el ganador del pasado año, el italiano Danilo di Luca, se encargó en endurecer. Contador aguantó como un valiente ante esas embestidas y logró el objetivo de salvar el día en el cual dio la impresión que no se encontraba tan fuerte como en las etapas de montaña de los Dolomitas.
Los 228 kilómetros de la etapa, entre las ciudades de Legnano y Monte Pora fueron recorridos por el bielorruso Vasili Kiryenka, ganador de la etapa, en 6 horas, 37 minutos y 32 segundos a una velocidad media de 35,9 kilómetros por hora. El italiano Danilo di Luca, uno de los protagonistas de la jornada, llegaba a 4:35 y el grupo del líder Contador, a 6:22. Ahora, la general queda con Contador al frente seguido de los italianos Ricardo Ricco a cuatro segundos, Danilo di Luca a 21 y Marzio Bruseghin a dos minutos.
La clave de la maratoniana jornada estuvo en el descenso del alto de Vivione, a mitad del trazado, cuando el equipo LPR del último vencedor de la ronda, Danilo di Luca, rompió la carrera. Junto a Di Luca se fue su compañero Paolo Savoldelli y el también italiano Nibali.
Un descenso espectacular por parte de Di Luca y Savoldelli, que conoce a la perfección esas carreteras ya que suele ser el marco habitual de sus entrenamientos, y que sirvió para hacer añicos el pelotón. Contador quedaba cortado y en el largo descenso no arriesgó para evitar sobresaltos. En la última subida Ricco se marchó y le arañó un buen puñado de segundos al español, que, no obstante, mantiene el liderato.