J. PALOMAR. EL EJIDO
David Vidal confesó al final del encuentro que "queremos terminar la liga con dignidad". Pero el técnico ilicitano tiene muy claro que a estas alturas de competición resulta muy complicado motivar a sus futbolistas. Incluso él, un técnico que no para en el banquillo, ayer estuvo sentado durante más minutos que en otros encuentros cuando vio que el equipo ya no daba más. De todas formas, el gallego aseguró que "esta plantilla está capacitada para llegar a los 60 puntos en los tres partidos que nos quedan. Si no lo logramos, perdemos todo y espero que todo el mundo esté motivado".
Vidal reconoció que "quisimos ganar el partido desde el principio. Realizamos una primera parte aceptable, pero nos cuesta mucho hacer goles. Desconozco si el que marcó Luna y anuló el árbitro fue legal o no. En la segunda parte, ellos fueron muy superiores, entraron mucho más enchufados en el partido y nos hicieron un gol por un desajuste nuestro. El segundo resultó una acción pueril, ya que su futbolista cogió un balón en su propio campo y llegó hasta nuestra portería sin que nosotros lo evitáramos". El técnico ilicitano insistió en que "tenemos que seguir trabajando hasta final de temporada dándolo todo, pero todo el mundo debe darse cuenta de que este Elche es muy diferente al de hace ocho jornadas. Apelamos al trabajo y a la raza, cada jugador hizo lo que pudo, pero hay muchos futbolistas que han caído lesionados y que ahora no están jugando. Tampoco hay que olvidar que el Poli Ejido, a pesar de ser colista, tiene un buen equipo y no es fácil ganarle. En este partido han sido mejores y nos han superado".