RAÚL PINA
o habrá más oportunidades de salvar la temporada. El Villajoyosa se examina esta tarde, a prtir de las 20 horas, ante Osasuna B, y en un campo con sabor a Primera, el Reyno de Navarra. El "play-off" de permanencia supone el último intento por permanecer un año más en la categoría de bronce del fútbol español.
La eliminatoria se presenta abierta y todo apunta a que nada quedará decidido en el Reyno de Navarra. La Vila se ha sobrepuesto al varapalo del pasado lunes. Entonces dejó escapar una clara opción para evitar el actual trámite, pero falló en el decisivo partido ante el Gramenet (0-1);, víctima de su escasa puntería en los metros finales. De todas formas, afronta con optimismo este nuevo envite y a la vez llega con las pilas recargadas e ilusiones renovadas.
Vicente Borge y el cuerpo técnico han adiestrado a los suyos a lo largo de la semana, no sólo en el trabajo táctico, sino también en el aspecto psicológico. El técnico pierde al sancionado Raúl Jiménez. El resto de los jugadores se ejercitaron ayer en las instalaciones de Tajonar. La pegada se antoja fundamental. Por este motivo, la vocación ofensiva de la pareja Chupe-Ortiz volverá a ser determinante. El Villajoyosa está obligado a aprobar su asignatura pendiente: la del gol. De lo contrario, sus horas en el fútbol profesional están contadas.
Enfrente se encontrarána un filial en proceso de regeneración y con muchos cambios respecto a la pasada campaña. La apuesta por la juventud es una de las máximas del club rojillo, puesto que la cantera ha dado siempre frutos óptimos al primer equipo. Buen trato al balón y rechazo al juego directo son algunos de los aspectos que definen al conjunto de Merino.