CÉSAR HERNÁNDEZ
Decibelios para entrenar. El Centro de Tecnificación se asemejó ayer, salvando las distancias, al Vicente Calderón. Así lo quiso Óscar Quintana para preparar el trascendental choque de mañana en la cancha de Los Barrios. El técnico del Costa Blanca mide cada uno de los detalles y ayer tuvo la ocurrencia de que su equipo entrenara en medio de un infernal ruido procedente de los altavoces del recinto alicantino. Lo que sonaba eran los cánticos del Frente Atlético en un partido del equipo rojiblanco. El volumen, como no podía ser de otra forma, estaba al máximo. Todo para dificultar la comunicación entre los jugadores entre ellos y el técnico. Algo semejante a lo que le espera al equipo mañana a las 19 horas en la cancha de Los Barrios en el segundo partido del "play off" por el ascenso.
Una victoria lucentina daría el pasaporte directo a la fase final que se disputa en Cáceres, mientras que una derrota obligaría a disputar un tercer y definitivo partido en Alicante el próximo martes.
Pese a que el equipo alicantino ganó en el último partido de la liga regular en el feudo de Los Barrios, no será fácil en esta ocasión debido al infernal ambiente que le espera mañana a la expedición del Costa Blanca. Además, la sensación de "atraco" con la que se marchó el equipo andaluz de Alicante el pasado martes acentúa aún más la hostilidad con la que será recibida el equipo.
Viaje en "mosquito"
El conjunto de Óscar Quintana viajará en la tarde de hoy a tierras gaditanas en el "mosquito" para facilitar el descanso de los jugadores en lo que puede ser el último partido antes de la fase final de Cáceres del próximo fin de semana.