PEDRO SESERINO
Juan Navarro, mediocentro del Orihuela, admitió ayer que el equipo no ha entrado en promoción de ascenso porque algo ha fallado, y asumió que el fallo "ha estado en nosotros, los jugadores, porque ha habido dos o tres ocasiones en las que hemos alcanzado la cuarta posición y no hemos sabido mantenerla".
Al respecto, Navarro recuerda que la primera vez que el equipo entró en promoción "no conseguimos sacar un par de partidos adelante y la ventaja que teníamos nos la recuperaron los contrarios", y añade que después, "cuando ya nadie daba un duro por nosotros, volvimos a reaccionar y colocarnos en play off, pero caímos de nuevo en Onteniente, y aunque nos quedaba la esperanza del último partido, al final no pudo ser por desgracia".
El medio centro deja claro no obstante, que los futbolistas "lo hemos intentado y hemos dejado todo nuestro empeño", pero que ahora que la plantilla está de vacaciones "tenemos que recapacitar de los errores que hemos tenido y poner empeño para que no se vuelvan a repetir".
Juan Navarro tiene un año más de contrato, y aunque el club no se ha dirigido a él, como tampoco a ningún otro jugador, para informar sobre si respeta el contrato o toma otra decisión, el futbolista manifestó su interés en continuar, ya que "me gusta ir a los sitios y cumplir con el objetivo, y por ese motivo me quedan ganas de intentar el que este año no he podido conseguir y que sí logré en otros equipos anteriormente".
Sensación amarga
Al respecto, deseo que la próxima temporada "hagamos las cosas bien en el Orihuela y podamos dar la alegría a la afición que este año no hemos podido".
Por último, Navarro habló de la sensación amarga que se le ha quedado al final de temporada "porque nunca me ha pasado lo de este año, de tanta expulsión". Admite que "se me ha quedado una espina clavada porque no he podido disputar todos los partidos que yo hubiese querido y aportar todo lo que puedo dar, pero espero que el año que viene me vayan mejor las cosas".
Así, el jugador del Orihuela acabó la temporada con una sensación amarga tras quedarse fuera de la promocion.