J. P.
L
a Subcomisión de Informes e Infraestructuras, delegada de la Comisión Nacional contra la Violencia en los Espectáculos Deportivos, en su reunión de ayer, propuso una multa de 7.000 euros y la prohibición de acceso a cualquier recinto deportivo por un período de dos años a un aficionado identificado quien, en el partido Elche-Éibar, disputado el pasado domingo en el estadio Martínez Valero, increpó e insultó gravemente y en reiteradas ocasiones a los agentes policiales. Además, incitó varias veces al resto de la afición para que saltara una de las vallas de la grada haciendo caso omiso a las indicaciones policiales y provocando a los demás seguidores para que se pusieran en contra de los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El seguidor sancionado pertenece a la peña ilicitana Jove Elx y pretende recurrir la decisión de la Comisión Nacional contra la Violencia ya que considera que la actuación policial fue excesiva e incluso un joven de 16 años fue víctima de una agresión y tuvo que ser trasladado al hospital para ser atendido. "Contábamos con el parte médico y grabaciones que demuestran que el policía que detuvo a nuestro compañero se lo tomó como algo personal", señalaba ayer un miembro de la peña franjiverde.
Como se recordará, el pasado domingo, durante el partido Elche-Éibar, hubo un enfrentamiento entre miembros de la peña Jove Elx con las fuerzas de seguridad que provocó que este grupo de aficionados denominados ultras decidiese marcharse del estadio Martínez Valero a mediados del encuentro. Todo vino propiciado por que no se abrió la puerta que comunica la zona de fondo sur con la curva sur, que es donde se ubica este grupo de seguidores. En medio de esta trifulca se produjo un rifirrafe entre un miembro de la Policía Nacional y el aficionado sancionado, que fue expulsado del campo. En solidaridad con él el resto de integrantes de la Jove Elx también decidió irse de las gradas del coliseo franjiverde.