V. M. VICTORIA
Juan Antonio Iniesta cree en el destino. El mismo que le ha brindado la oportunidad de vengarse, deportivamente hablando, de la Ponferradina, equipo que le robó el ascenso al Alicante aquel 25 de junio de 2006. Por aquellas fechas aún no se había enrolado en la nave celeste, pero conoce como pocos el daño de aquel golpe. Ahora, cuando los caminos de ambos equipos vuelven a cruzarse, el presidente se muestra "convencido" de que los celestes lograrán por fin el ascenso ante el mismo rival que hace dos años les impidió hacer realidad su sueño. "El destino marca las vidas de las personas, de las empresas y de las instituciones. El destino será enfrentarnos con la Ponferradina. Será el momento de sacarnos una espina que debimos quitarnos antes", dijo.
Iniesta lanzó un mensaje de absoluta confianza hacia los suyos, que primero deberán sortear al Fuerteventura. "Estoy tranquilo, porque confío plenamente en el cuerpo técnico, en los jugadores y en el compromiso que me consta que tienen con el objetivo de que éste sea el último año en Segunda División B. En los últimos años, el Alicante se ha ganado el derecho de entrar en el fútbol profesional y estoy seguro que este será nuestro año".
Al igual que subrayó Granero tras conocerse el sorteo, hizo hincapié en las características especiales del adversario canario. "El desplazamiento y que el campo sea de césped artificial serán aspectos a tener muy en cuenta, pero no hay excusas para cumplir con nuestro objetivo. Tenemos que pensar en nosotros mismos, dar lo mejor de sí y superar la primera eliminatoria".
Por último, Iniesta reclamó el apoyo al equipo de la afición y de la ciudad. "Siempre es importante tener el factor campo a nuestro favor y nuestra afición nos tiene que apoyar para eliminar al Fuerteventura. Los alicantinistas y los alicantinos tienen que apoyarnos y no dejarnos solos. Si lo conseguimos tendremos mucho andado. Una vez más les pido que no desfallezcan porque los necesitamos".
Posible cambio de hora
Las directivas de ambos clubes negocian adelantar la hora del partido, inicialmente previsto a las 12.00 (hora insular);, ante los problemas que está encontrando el Alicante para programar el viaje de vuelta a la conclusión del partido.