Kiko Sánchez Luna, co-armador del CAM, se mostraba ayer muy sincero al declarar que "está claro que el barco no anda, llevamos tres días que ni nosotros mismos sabemos a qué se debe, estamos en una espiral de la que no somos capaces de salir y mira que lo intentamos, pero no hay manera, salimos bien, navegamos bien, pero cuando llegamos a los momentos claves, la flota nos pasa. Y de verdad es que no somos tan malos como para estar donde estamos".
Sobre las modificaciones realizadas este invierno, se mostró muy duro y decepcionado con los diseñadores del barco, Marcelino Botín y Shaun Carkeet, al afirmar que "si ya el pasado año no nos atendieron como debían, dado sus múltiples compromisos con los barcos de Copa América, este año tampoco parecen haber acertado con las modificaciones, ya que el barco en ceñida no camina, solo en rumbos de popa hemos notado alguna mejora. Pero nosotros le pedimos a los arquitectos un barco polivalente con vientos de una gama de medios a fuertes. Hemos realizado una fuerte inversión y no nos ha servido para nada, al menos de momento. Estoy muy decepcionado ya que ahora todo el esfuerzo de nuestros diseñadores para la Vuelta al Mundo".