JULIÁN PALOMAR
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ubén y Víctor ha sido la última pareja de atacantes que ha utilizado David Vidal en esta Liga. A lo largo de la competición también hecho mano de la formada por Iago y Luna, Rubén y Miguel, Álvaro y Miguel, Luna y Miguel, Óscar Díaz y Miguel, Rubén y Williams y, sobre todo, la integrada por Miguel y Williams que al final se rompió por la lesión del primero y los problemas con una cláusula del segundo.
Los últimos números del equipo demuestran que la baja de Williams ha sido determinante a la hora de ver cómo el Elche ha ido perdiendo opciones en su lucha por el ascenso. Desde que el británico vio la quinta cartulina amarilla ante el Málaga se perdió seis encuentros seguidos, el primero por sanción, y los cinco siguiente por decisión técnica. En ellos, el equipo sólo fue capaz de ganar 6 de los 18 puntos posibles, lo que le alejó definitivamente de la cabeza. Reapareció ante el Córdoba y el Elche ganó, aunque fue sustituido tras marcar el 1 a 2, y en Castellón, volvió a quedarse fuera de la convocatoria y el Elche perdió. En este partido, Vidal prefirió utilizar como nueve a Víctor, lo que rompió su forma de jugar durante muchos partidos, colocando a su lado a Rubén.
Si nos atenemos al computo general de la Liga señalar que Williams ha intervenido en 21 partidos y el Elche ha ganado diez encuentros, empatado cinco y perdido seis. Una media de 1,8 puntos por partidos. Sin el británico en el Elche ha ganado cuatro partidos, empatado seis y perdido otros seis. La media de puntos por partido ha sido de 1,1. Con Williams, y si nos atenemos a toda la Liga, el Elche llegaría a los 76 puntos, mientras que sin él se quedaría en los 46.
A pesar de que el poder realizador de Williams deja mucho que desear, sólo ha marcado cuatro goles, el inglés ha demostrado que es un futbolista que pelea todos los balones y su fútbol de espaldas a la portería permite al equipo salir de su campo a presionar al borde del área contraria, donde provoca que se roben balones. Cuando el Elche no hace eso está muy limitado y apenas llega al área rival como sucedió en Castellón salvo con tiros lejanos.
No hay que olvidar que el Elche de Vidal se ha caracterizado por ser un equipo que no juega sacando el balón desde atrás, sino tratando de llevar el esférico lo más arriba posible, y a partir de ahí, presionar la salida del balón del contrario, robárselo y distribuirlo a las bandas, sacando a los defensas al borde del área.
Ese papel de dar tiempo a los hombres del centro del campo a que lleguen al área lo ha hecho a la perfección Williams. De ahí que a pesar de que los puntas no hacían goles hasta 18 futbolistas de la plantilla sí los hayan hecho.