J. PALOMAR
Tal como se intuía, Williams no entró ayer en la convocatoria facilitada por Vidal para jugar hoy en Castellón. El hecho de que esté a 110 minutos de la renovación automática y que en los últimos días su representante, Alaouy, haya amenazado con denunciar al Elche por no cobrar 180.000 euros que le deben ha sido determinante. El británico cuenta con una cláusula donde jugando 25 partidos, marcando diez goles o sumando un número determinado de minutos, renovaba de forma automática por una campaña más. No va a tener la oportunidad de hacerlo, ya que no va a jugar más.
Por su parte, Iván Amaya está a dos partidos de conseguir un incentivo de 30.000 euros. Cuando firmó por el Elche colocó una cláusula en su contrato en la que cobraría esa cantidad en el caso de jugar 25 partidos. Lleva 20 en la Liga y tres en la Copa. En la última jornada estuvo en la grada y Vidal colocó en el banquillo a Trotta, que finaliza contrato el 30 de junio. Finalmente, el meta Caballero ha consultado con sus asesores la cláusula por la que el club asegura que está vinculado dos temporadas más de las que, en realidad, tiene firmadas, es decir hasta el 2011: "Habría que cogerla y llevarla a FIFA. Es una cláusula en la que el club ofrece una renovación sin estar sujeta a partidos, pero el jugador puede decir que no. Eligiré yo al final lo que hacer y puedo irme en junio de 2009. Su oferta de renovación tampoco es buena".