J. ZERÓN
L
as fuertes lluvias caídas ayer en Orihuela obligaron a Vicente Verza, entrenador del conjunto oriolano, a cambiar su sistema de trabajo en los entrenamientos de cara al partido del domingo en Los Arcos, en lo que será el último encuentro de la competición liguera en casa para el Orihuela.
Verza pretendía preparar concienzudamente el choque más importante de la temporada hasta el momento, ya que de no conseguir la victoria quedará sin opciones matemáticas de entrar en promoción de ascenso y la campaña habrá resultado un fracaso. Pero la lluvia impidió a técnico poder cumplir su planes ayer.
El preparador del conjunto oriolano pretendía comenzar el entrenamiento a las cinco, misma hora de inicio del partido del domingo, y terminar noventa minutos después. Además, el trabajo se debía desarrollar sobre el césped de Los Arcos, con la intención de que los jugadores se habituaran a todos los detalles ambientales, de tiempo y de lugar con los que se encontrarán ante el Terrassa dentro de dos días.
Sin embargo, los planes cambiaron y el técnico decidió no pisar el terreno de juego de Los Arcos para no estropearlo de cara al partido. Por ese motivo, el trabajo de ayer se llevó a cabo en el campo de fútbol de césped artificial del "El Palmeral".
Por otro lado, el Terrassa, próximo rival del Orihuela, se juega la salvación y jugará en Los Arcos con el objetivo de vencer para salvar la categoría y, de paso, acabar con su mala racha de 12 jornadas consecutivas sin ganar, de las que sólo ha sido capaz de sacar cinco empates y el resto derrotas.