REDACCIÓN
La designación de la sede para la semifinal de la Copa Davis de Tenis contra Estados Unidos amenaza con enfrentar a todos contra todos. Si los jugadores se descolagaron el lunes con incluso no disputarla si la Federación Española apostaba por Las Ventas y no por Tenerife, Gijón o Benidorm, especialmente esta última, el presidente, Pedro Múñoz, respondía que los tenistas tenían que limitarse a jugar. Otro frente abierto, además, es el del capitán del equipo, Emilio Sánchez Vicario, que ayer viajó a Roma sin aclarar si ha presentado la dimisión. Juan Carlos Ferrerro, David Ferrer, Rafael Nadal, Nicolás Almagro y Tommy Robredo son partidarios de que la semifinal se dispute en Benidorm, por estar al nivel del mar y por la posibilidad de jugar en un recinto como el de Terra Mítica, con capacidad para 20.000 espectadores. Feliciano López y Fernando Verdasco son los únicos que han apostado por la sede madrileña, que ayer fue inspeccionada por miembros de la Federación, que el próximo viernes desvelará cuál es su decisión. Albert Riba, secretario general de la Federación Española de Tenis (FET);, señaló ayer que la visita a la Plaza de las Ventas de Madrid había sido "muy positiva", aunque admitió que si "los tenistas pueden elegir, ellos prefieren jugar a nivel del mar porque es mejor para su juego, y más pensando en el rival, Estados Unidos, que tiene a dos jugadores que basan su juego en el saque".
"Es lógico que piensen en un aspecto técnico", apuntó. "La FET tiene que valorar lo que dice el equipo, porque es un aspecto muy importante, pero hay que tener en cuenta otros aspectos, como el público, los palcos, las condiciones y la comercialización", añadió Riba.
Pedro Muñoz, presidente de la Real Federación Española, admitió ayer que la sede podría acabar siendo Madrid, contraviniendo el deseo de los jugadores, que quieren una ciudad situada a nivel del mar.
Hoy, una delegación de la Federación Española visitará Benidorn y el viernes está previsto que se haga oficial la sede.