EFE. MADRID
A poco más de un mes de la Eurocopa, Luis Aragonés se muestra tranquilo. Asegura que nunca ha tenido ningún problema con la afición y que España tiene equipo para ganar, pero que no hacerlo no sería una decepción, porque ninguna selección española "dio síntomas de ganar nada. No llegar a la final no sería una decepción, pero mi pensamiento es siempre ganar".
Atenuado el debate sobre la ausencia de Raúl, al que aún no descarta en público advirtiendo de que "puede haber sorpresas", el seleccionador deja la puerta abierta a Albelda, Cañizares y Angulo y dice que "son ellos quienes deben demostrar que están para venir".
Luis volvió a confirmar que su futuro como entrenador está fuera de España: "Lo más seguro es que entrene en otro país. También puede ser en España, pero normalmente va a ser en otro país. Sé cómo estoy en el aspecto físico y mental y sé que no debo dejar el fútbol en un momento en el que me encuentro muy bien en todos los sentidos. Creo que debo seguir en ello porque tengo enseñanzas de una cantidad de equipos y selecciones importantes y estoy en el mejor momento de mi carrera, aunque haya gente que piense que a mi edad tengo que estar dando biberones...".