LUCAS V. BELMAR
L
a batalla en los Tribunales entre Javier Subirats y el Hércules da sus primeros pasos. El club blanquiazul ha solicitado la intervención de un notario para que el ex director deportivo responda en su domicilio acerca del pago a representantes y clubes. Entre ellos están los casos de Bechan y de Diego Mateo y el Progreso uruguayo, ambos desvelados por este diario.
Por su parte, el técnico valenciano también ha movido ficha. El pasado viernes llegó a las oficinas del Rico Pérez su demanda laboral contra el club. "Eso sí, queremos dejar claro que el requerimiento notarial lo solicitó el Hércules antes de recibir su demanda", apuntaban ayer desde el consejo.
Las mismas fuentes afirmaban que el objeto de esta medida es conocer la versión del que era máximo representante deportivo sobre estos casos. En el de Bechan, Subirats solicitó al consejo de administración el pago de 120.000 euros al representante del holandés, Efraín Pachón, quien expuso en las facturas que la cantidad solicitada era en concepto de traspaso. Sin embargo, el club confirmó, a través del Groningen, que este jugador estaba desvinculado y tenía la carta de libertad.
La operación de Diego Mateo supuso un desembolso de 268.000 euros, que fueron destinados a un club, el Progreso de Uruguay, en el que Diego Mateo ni jugó ni fue presentado nunca. El futbolista confirmó a este diario que ni conocía al Progreso ni había estado en Uruguay.
Subirats, que ya ha demandado al Hércules, fue despedido por parte del consejo, que esgrimió "mala fe contractual". También se le preguntará al valenciano, a través del notario, si firmó contratos a espaldas del club y se le pedirá una explicación de lo sucedido con el canterano Manuel Santacruz, al que se le realizó un contracto defectuoso.