M.ANDREU
El tenista alicantino Rubén Ramírez está viviendo un sueño. Hoy, a partir de las 11.30 horas (Teledeporte);, se verá las caras en la pista central del Masters Series de Montecarlo con el número uno mundial, Roger Federer. Y lo hará sin complejos, consciente de que tiene pocas opciones, pero con la esperanza de que el suizo "pase una mala noche" y poder "dar la campanada". "La verdad es que ni mis amigos dan cinco euros por mí, pero soy positivo y, aunque voy a disfrutar, no renuncio a dar la sorpresa". Rubén, aterrizó casi por casualidad en Montecarlo. "El viernes por la tarde me avisaron de que había una plaza libre porque había habido bajas", afirmó ayer.