MARÍA ANDREU
E
l tenista alicantino Rubén Ramírez está viviendo un sueño. Hoy, a partir de las 11.30 horas (Teledeporte);, se verá las caras en la pista central del Masters Series de Montecarlo con el número uno mundial, Roger Federer. Y lo hará sin complejos, consciente de que tiene pocas opciones, pero con la esperanza de que el suizo "pase una mala noche" y poder "dar la campanada". "La verdad es que ni mis amigos dan cinco euros por mí, pero soy positivo y, aunque voy a disfrutar, no renuncio a dar la sorpresa".
El tenista del Club de Campo aterrizó casi por casualidad en Montecarlo. "El viernes por la tarde me avisaron de que había una plaza libre porque había habido bajas. Eran las seis menos diez y el plazo se cerraba a las seis. Me inscribí y comencé a buscar vuelos para ir cuanto antes. Llegué el sábado a la una y a las tres de la tarde tenía la fase previa que jugué sin apenas descansar y gané", explicaba ayer el alicantino tras derrotar a una de las promesas del tenis francés Guilles Simon por un contundente 6-1, 6-1.
Respecto al partido de hoy y su rival asegura que: "No se juega contra Federer todos los días. Creo que es el mejor tenista de la historia y es todo un privilegio enfrentarme a él".