GUILLEM IVARS
El Dénia dio ayer una zancada casi definitiva por eludir los puestos de descenso directo. Con esta victoria coge del brazo al Vila-real B, su última víctima, en la lucha por esquivar la plaza de promoción de descenso, en una mini-liga de cinco equipos: los dos citados, la Vila, el Gramenet y el Terrassa. Todo ello a falta de un mes de competición.
La cita vespertina del Dénia con la salvación comenzaba bien. Ritmos caribeños por cortesía de un grupo de percusión brasileño maximizaban el ya de por sí ambiente festivo que reinaba en el Nou Camp. Eso sí, la samba de los músicos contrastaba con la oferta futbolística, de inicio tosca y sin brindar juego de triangulación alguna. De momento.
Comenzó la contienda con un primer aviso de Jony que desvió bien Paco. A partir de ahí el Dénia demostró que era quien se jugaba las habichuelas en esta sesión de fútbol tardío, pues el envite cerraba la jornada. Un dominio zonal que se tradujo en ocasiones de cierto intríngulis por parte de los anfitriones: Mikel Álvaro cazaba un balón perdido en el área pequeña rival y que definía con testarazo colocado que Nico despejaba a córner. La jugada siguiente finalizaría con un lanzamiento de falta de Gregory que pasó cerca del larguero.
Eran momentos en los que Juan Carlos mostraba mucha presencia en la medianera del campo. Nadie mejor que él para saber lo que el Dénia se jugaba ayer. Otro que parecía tener algo que decir era Héctor. La referencia grogueta en ataque sólo ha marcado un gol en liga, justamente frente a los cachorros vila-realenses. Una pancarta ubicada cerca de una portería desde las jornadas iniciales le recuerda al castellonense que se le apoya: "Héctor Kanoute, ánimo, hoy marcas dedícame tu gol. Qué grande eres". Pero han pasado 16 partidos en casa y nada. El texto también lo evidencia.
Ya en el descanso, Rielo, jefe de filas del equipo técnico local, decidió entrar al vestuario. Su consigna, que el conjunto groguet también sabe tricotar jogo bonito, y más con Nicolau en el campo. Así las cosas, a los diez minutos de la reanudación el Dénia abría el marcador vía jugada a balón parado. La pareja Mikel-Gregory no tiene precio y fueron ellos quienes despejaron el temporal con saque de esquina del euskaldun y testarazo certero del galo. La grada se rindió a los pies de ambos. Sobretodo del de Nimes, que ya lleva 11 goles, sin ser nueve puro. Al poco fue de nuevo Gregory quien se marcó un jugadón marca de la casa: Autopase sobre Costa y su obús lo detuvo Nico con problemas.
DENIA 1: Paco; Pablo, Viale, Mendoza, Barón; José Jaime (Nicolau, m. 26);, Juan Carlos, Mikel Álvaro, Dani (Luigi, m. 68);, Gregory; y Héctor (Martín Prest, m. 75);
VILLARREAL B 0: Nico; Molo, Edu, Costa, De la Bella; Lázaro, Matilla, Marcos (Montañés, m. 82);, Feli (Rayco, m. 66);; Ordóñez y Jony.
Goles: 1-0: Gregory, en el minuto 54.
Árbitro: Burillo Naranjo (Comité castellano manchego);. Amonestó a Héctor (50);, Mikel Álvaro (90);, Martín Prest (87);; y a Costa (26);, Molo (45); y Feli (59);.
CAMPO: Nou Camp, ante unos 1.500 espectadores.