LUCAS V. BELMAR. ENVIADO ESPECIAL A VIGO
A
hora ya está claro el objetivo del Hércules en lo que queda de temporada: dejar pasar las semanas (por suerte sólo quedan ocho); y esperar a que algunos jugadores que acaban contrato decidan reivindicarse en el campo para arañar una renovación. De luchar por algo ilusionante, nada de nada. Si acaso, confiar en que los jugadores decidan sumar seis puntos cuanto antes y traspasar la barrera que persiguen todos los mediocres, la de los 50 puntos.
La imagen que ofreció ayer el Hércules en Vigo fue descorazonadora. El equipo alicantino mereció salir goleado de Balaídos y únicamente creó una ocasión de gol en toda la segunda mitad pese a tener el marcador en contra desde el minuto 12.
La indolencia, la apatía y la manifiesta inoperancia mostrada por algunos jugadores dejan varias preguntas en el aire que, hasta el momento, no tienen respuesta. ¿Qué pasa por la cabeza de Goiko cuando decide alinear desde el inicio a De los Santos y Montenegro? El primero garantiza agresividad, pero muy poca presencia en el centro del campo. El segundo, nada. Muy mal deben estar Javi González o Manu para no tener siquiera una oportunidad de reivindicarse. Ayer se quedaron de nuevo sin jugar.
En la primera mitad, el Hércules hizo aguas y sólo la falta de acierto de los celtiñas evitó que el choque estuviera sentenciado al descanso. La banda derecha alicantina era una autopista y De los Santos volvió a demostar ayer que está a años luz de Rodri y Cámara, ambos en Alicante por obligación. Hasta cinco ocasiones de gol claras tuvieron los locales y especialmente flagrantes fueron los primeros 20 minutos.
Ya en el minuto 10, el chipriota Okkas estuvo muy cerca de marcar al rematar de cabeza en el área pequeña un centro de Larena. Incomprensiblemente, sólo dos minutos después se repitió la acción con los mismos protagonistas y este vez llegó el gol (1-0);.
El conjunto de Antonio López derrochó oportunidades en las botas de Núñez, Agus, Diego Costa y Roberto Lago, mientras que el Hércules apenas inquietó a Esteban. La única ocasión clara para el equipo de Goikoetxea llegó tras un regalo del mediocentro Rosada, que cabeceó defectuosamente el balón hacia su área y dejó a Sendoa en posición imejorable. Pero el extremo vasco tardó un mundo en definir y echó por tierra la dádiva del rival.
En el segundo acto cambió el guión, pero infructuosamente. El Hércules se adueñó del balón, pero sólo fue capaz de generar una ocasión de gol (la de Ion Vélez en el minuto 85);. Por su parte, el Celta pudo sentenciar a la conta y gozó de hasta cinco ocasiones claras para lograrlo.
La racanería de su entrenador Antonio López, que sustituyó al desequilibrante Okkas por el mediocentro Vitolo, enervó los ánimos de una afición viguesa que despidió con pitos a sus jugadores pese al triunfo. Sólo la implicación y el acierto de Sergio y Unai Alba evitaron una derrota sonrojante. Ahora únicamente queda aplicar una buena capa de maquillaje en estos ocho partidos que quedan de Liga. Y que pasen rápido.
CELTA 1: Esteban, Peña (Lucas, min.80);, Rubén, Agus, Roberto Lago, Rosada, Michu, Núñez, Jorge Larena (Canobbio, min.66);, Diego Costa y Okkas (Vitolo, min.60);.
HÉRCULES 0: Unai Alba, Juanma, Diego Jaume, Sergio, Graff, De los Santos (Rubén Navarro, min.58);, Farinós, Ismael (Bechan, min.71);, Sendoa (Albacar, min.80);, Montenegro y Ion Vélez.
GOLES: 1-0, m. 12, Okkas.
ÁRBITRO: Pérez Montero (Comité Andaluz);. Amarillas a los locales Agus, Rosada. Y al visitante Juanma.
ESTADIO: Balaídos, 7.000 espectadores.