REDACCIÓN
El Alicante visita al Villarreal B con la tranquilidad que le da gozar de una ventaja de ocho puntos en su pelea por acabar la liga regular en puestos de promoción y la ambición por intentar terminar la primera parte de la temporada lo mejor clasificado posible e, incluso, intentar alcanzar al líder Girona, del que le separan siete puntos.
José Carlos Granero, técnico alicantinista, no podrá contar para este partido con los defensas Ricardo Cavas y David Malo, sancionados; mientras que tampoco jugarán, por problemas físicos el centrocampista Roberto Álvarez y el delantero Borja.
El ariete ha sentido molestias musculares en los últimos días y Granero, ante la cómoda situación del Alicante en la clasificación, no quiere forzar al futbolista, quien podría perderse el último tramo de la temporada si cayera finalmente lesionado.
La principal duda en el Alicante es quién ocupará el centro de la defensa junto al asturiano Urbano Santos, que regresa tras gozar de descanso la pasada jornada. Granero maneja dos opciones, retrasar al centrocampista Alan Baró o dar minutos al central Jesús Mario Merino, que reaparecería tras más de una vuelta sin jugar por lesión, aunque todo parece indicar que será Alan quien forme en la alineación inicial.