PEDRO SESERINO
La visita del Miapuesta Castelldefels supone toda una reválida para el Alcoyano de Bordalás. La victoria, contra un equipo inmerso en plena lucha por el descenso, implicaría dejar finiquitado el objetivo de la permanencia, para convertirse en mero espectador en las últimas cinco jornadas. No obstante, un nuevo tropiezo delante de la afición, que sólo ha visto ganar a su equipo en cinco ocasiones, haría saltar de nuevo las alarmas, máxime cuando la confianza del club hacia el vestuario brilla por su ausencia.
Bordalás cuenta con la baja significativa del lateral zurdo Carrión, aquejado de una rotura de fibras en el abdomen. Por esta razón y, sobre todo, a causa de la vulnerabilidad exhibida en la jornada precedente, habrá cambios en la línea defensiva.
Barrena, podría convertirse de nuevo en el gran sacrificado, para dar cabida a Baixauli como lateral derecho. Así, Diego Jiménez sería el encargado de suplir la ausencia de Carrión, un fijo para Bordalás. "Debemos recuperar la solvencia atrás, es una de las claves para salir victoriosos, sin olvidar la necesidad de mejorar arriba, ya que arrastramos una notable falta de definición", dijo el técnico alicantino.