J. PALOMAR
T
odo apunta a que una vez más David Vidal se quedará con las ganas de volver a contar con Rubén Castro en su plantilla. Se intentó a principio de campaña, luego en el mercado de invierno, y ahora, para ocupar la plaza que deja el lesionado Pere Martí. La cesión del delantero franjiverde está prácticamente descartada ya que el Deportivo no parece mover ficha al interpretar que la oferta que ha hecho el Elche no es satisfactoria para sus intereses y la califican de ridícula. Como se recordará, la entidad franjiverde ofrece al futbolista 60.000 euros por los diez partidos que resta y una cantidad como incentivo en caso de ascenso alrededor de los 200.000 euros.
El propio técnico confesaba ayer que sólo le interesa contar con él punta canario si es para jugar ocho o nueve partidos. "Si no llega hoy o mañana -comentó ayer- ya no nos interesa, aunque creo que la ocasión merece un esfuerzo, porque nos hace falta un jugador de sus características. La comisión deportiva lo sabe, pero si el club no tiene dinero no podemos conseguir la cesión", confesó.
Vidal aseguró que "si la llegada de Rubén Castro afectase a la plantilla no vendría, pero mis jugadores saben y entienden que necesitamos gol y, por lo tanto, un futbolista como él. No afectaría porque yo controlo a la plantilla, si afectase diría que no viniese".
"Es cierto que Rubén no ha jugado mucho esta temporada y que tiene tres años más que cuando yo lo tuve en Las Palmas, pero no ha perdido sus características de hombre rápido, con llegada y goleador. Es veloz, rápido, que conduce la pelota a gran velocidad y conmigo marcaba un gol por partido, fue pichichi en Segunda nos podría ayudar", insistió.
Si no hay un giro de 180 grados en las próximas horas la operación no se va a realizar y David Vidal deberá seguir confiando en los mismos jugadores que han llevado al Elche a la situación actual. El técnico confesó ayer que confía en Miguel, al igual que en Luna, Williams, Óscar Díaz y Rubén para que hagan goles.