V. M. VICTORIA
El Alicante quiere repetir durante la próxima promoción de ascenso la experiencia de patrocinio que desarrolló en la Copa del Rey. Una actuación similar a la firmada con la cadena hotelera Servigroup con motivo del emparejamiento ante el Real Madrid y que le reportó a la entidad celeste 60.000 euros de beneficio.
El retraso de las obras de remodelación de Villafranqueza, que no comenzarán hasta el verano, ha dejado en papel mojado el acuerdo de patrocinio que la directiva celeste cerró para esta temporada con una empresa implicada en la reforma. Desechada la opción a largo plazo, las miras se centran ahora en un sponsor ocasional para los 2 ó 4 encuentros que dispute el Alicante en la fase de ascenso.
Los últimos flecos de la negociación, en cualquier caso, no se cerrarán hasta que se conozcan los posibles rivales. "Hay que esperar a saber la entidad del rival o su ubicación geográfica", declaró ayer el director general, Juan Mayor. El propio directivo adelantó además que el traslado de la sede social del Alicante a la Gran Vía no se producirá, posiblemente, hasta que concluya la actual temporada.
En la vertiente deportiva, la plantilla continuó ayer preparando sin novedades el partido del domingo ante el Villarreal B, previsto para las 12 horas y televisado por Punt 2. Para la cita, José Carlos Granero sufre las bajas de David Malo y Ricardo Cavas por sanción junto a la de Roberto Álvarez por lesión. La gran novedad será el regreso de Mario.