R. PINA
Vicente Borge, entrenador del Villajoyosa, ha sacado a pasear la calculadora para realizar la pertinente ecuación de cara a la permanencia. Los números del asturiano son claros: restan seis partidos y en ellos hay que sumar un mínimo de siete puntos. Los partidos de casa conforman la clave de todo el entramado. Obteniendo el triunfo ante Espanyol B, Levante B y Gramanet la temporada se resolvería con satisfacción, alcanzándose así el ansiado deseo de la salvación. Asimismo, la otra pretensión de Borge es arañar algo en las diferentes visitas que todavía ha de hacer La Vila. Orihuela, Villarreal y Sabadell son las complicadas salidas en las que cualquier botín, por pequeño que sea, será considerado efectivo. En la vertiente deportiva, Rayo dispone de muchas opciones de entrar en la citación que viaje a Los Arcos.