V. M. V.
José Carlos Granero, entrenador del Alicante, destacó la trayectoria de su equipo en las últimas jornadas, en un tramo de competición que comparó con las etapas de montaña de una prueba ciclista, pero avisó de que deben mantener el nivel en partidos que, a priori, pueden parecer más cómodos.
Pese a la segunda plaza que su equipo ocupa en la clasificación y el margen de seis puntos de que dispone respecto al quinto clasificado, el técnico no lanza las campanas al vuelvo. "Desde fuera -explicó ayer- da la sensación de que el primero objetivo (clasificarse para el play-off); está casi conseguido, pero yo no lo veo así. Hay que seguir firmes ante los filiales". Y es que el Alicante afronta según Granero "un nuevo ciclo" de competición tras solventar con nota los duelos ante rivales directos. "Dijimos que iba a ser un ciclo para nosotros muy importante porque marcaría el devenir del equipo. El objetivo era mantener la distancia y no sólo lo hemos logrado sino que la hemos aumentado".
Sin embargo, avisó de que "después de las etapas de montaña parece que llegan las llanas" pero eso no se corresponde con la realidad, porque ahora se van a enfrentar a los tres filiales (Espanyol, Villarreal y Levante B); y deberán mantenerse firmes.
Además, reiteró su deseo de concluir la Liga en primera o segunda posición para conservar el factor campo, al que le concede una notable importancia. "Me resigno a pensar que es algo que da igual, yo creo que es muy importante", dijo al respecto.
Finalmente, se mostró prudente en dos aspectos. En primer lugar, no aventuró una cifra de puntos para obtener el billete de la promoción ("pienso que puede estar entre los 55 y 60 puntos"); y, después, consideró que aún es temprano o precipitado el regreso de Mario, lesionado toda una vuelta de campeonato.
Por último, dejó entrever que dará descanso de los jugadores que más minutos acumulan tal y como ha efectuado cuando no se ha visto condicionado por las ausencias.