ALEJANDRO FERNÁNDEZ
E
l Club de Rugby La Vila afronta mañana el partido más importante de su ya dilatada historia. El conjunto vilero, fundado en 1982, dispone de una oportunidad única para ascender a la División de Honor A, la máxima categoría nacional de la especialidad. Para dar ese salto deberá perder por menos de 20 puntos frente al Liceo Francés en Madrid. En el encuentro de ida, disputado en el estadio de El Pantano de La Vila, los locales sorprendieron a su rival -un histórico- por 41-21. Y ahora deberán mantener esa renta para cumplir un sueño que a priori parecía inalcanzable.
Sobre todo, porque el club que preside Ignacio Dávila debutó esta campaña en División de Honor B. Al principio del curso todos los objetivos se centraban en mantener la categoría, pero con el paso de las jornadas aquel equipo revelación se fue haciendo un hueco entre los mejores de su grupo. El cuadro vilero se mantuvo en la zona noble y al final logró clasificarse para disputar la fase de ascenso.
Hasta ahora. El Liceo partía como gran favorito, pero sucumbió con contundencia en Villajoyosa contra todo pronóstico. "Esperábamos un partido bastante más ajustado y afortunadamente hemos sacado una buena renta para el partido del domingo (por hoy);", señaló ayer el presidente. Dávila, no obstante, apeló a la cautela: "Ellos están muy arropados por su público en su campo y será difícil jugarles de tú a tú. Pero vamos a por todas".
Ahora más que nunca, esa gran piña que forman los jugadores debe convertirse en su mejor aliado. Porque un partido, sólo un partido, separa al Club de Rugby La Vila de conseguir su mejor ensayo. Ya está todo listo. Sólo falta que la plantilla dé la talla y salde con nota la gran cita de mañana.