REDACCIÓN
E
l nuevo técnico de la Real Sociedad, Juanma Lillo, quien mantuvo ayer siete horas de entrevistas individuales con su plantilla, espera que el efecto revulsivo se note desde este domingo con un triunfo ante el Hércules, al que espera que le sigan otros 10 más y poder sacar "los 33 puntos que restan".
Lillo ha iniciado la andadura en el equipo de su tierra pleno de ambición y con un discurso muy diferente al de su antecesor en el cargo Jose Ramón Eizmendi, con quien, no obstante, tiene muchos puntos en común y del que dijo que recibirá toda la información necesaria. El entrenador realista no quiso adelantar, con tan solo dos entrenamientos, el estilo de juego o los jugadores que podría utilizar ante el Hércules y, sobre su ideario futbolístico, se limitó a señalar que es aquel que le "acerca a ganar".
Lillo también señaló que le gustaría que la Real Sociedad no tuviera un único líder sobre el terreno de juego y que sería preferible "que cada persona fuera capaz de autoliderarse" y, sobre su apuesta por el fútbol ofensivo que es la etiqueta que siempre ha llevado encima, confesó que su única aspiración en cada partido es la de hacerse "merecedor al triunfo".
Tuvo palabras también Juanma Lillo para el Hércules, al que ya ha estudiado en las últimas horas, y del que destacó que actualmente "es un gran equipo que juega mejor fuera que en su propio campo", razón por la que alertó a su plantilla del peligro que entrañará el conjunto alicantino este domingo en Anoeta.
Precisamente, el Hércules no se le da muy bien a Juan Manuel Lillo. Como entrenador del Salamanca perdió una promoción de ascenso a Segunda División con los blanquiazules en la temporada 92-93 (1-2 en el Helmántico y 1-0 en el Rico Pérez);. Dos años después, tampoco pudo con el Hércules en Segunda (1-0 en Alicante y 1-1 en Salamanca); mientras que entrenando al Oviedo, en Primera División, empató (1-1); en el Rico Pérez en un partido en el ahora técnico realista dijo que "el Hércules n o ha perdido por su afición. Me he quedado asustado y sorprendido de la afición de Alicante. Es que empezaron a cantar en el fondo norte, después todo el estadio. Yo creo que todavía están cantando", dijo Lillo para justificar que el Oviedo no se llevará la victoria en un partido que tenía ganado ante un Hércules colista en Primera.
Lillo no podrá contar para el encuentro de su debut con el lateral Gerardo García, hermano del ex blanquiazul Moisés, quien sufre una distensión del recto anterior del muslo derecho. En cambio, si podrá contar con el meta Asier Riesgo al haber prosperado el recurso presentado por el club donostiarra tras el partido de sanción impuesto al portero.