J. PALOMAR
David Vidal tiene previsto ensayar esta tarde en el Martínez Valero, a partir de las 18 horas, el once inicial que más opciones tiene de jugar el domingo ante el Granada 74. Todo apunta a que Víctor Sánchez del Amo será el elegido para ocupar la plaza del sancionado Raúl Martín. Una buena oportunidad la que tiene el madrileño para volver a hacerse con un sitio en el equipo, circunstancia que no ha logrado hasta el momento a pesar de que llegó en el mes de octubre como refuerzo de lujo al encontrarse en paro. Su último equipo había sido Panathinaikos griego.
El Elche llegó a un acuerdo con él a cambio de abonarle 200.000 euros y aceptar una cláusula en la que se especificaba que si en el mercado de invierno llegaba un equipo de Primera División interesado por sus servicios podía abandonar la entidad ilicitana siempre que abonara esa cantidad. Su vinculación con la entidad ilicitana expira el próximo 30 de junio.
Las diversas lesiones musculares, tres ha tenido en los pocos meses que lleva en el club, no le han permitido ser un jugador importante dentro del equipo y sólo ha disputado 423 minutos en 13 encuentros. Al Elche le sale cada minuto jugado por Víctor a 472,81 euros. Un fichaje muy poco rentable a pesar de que se confiaba mucho en él. Los últimos once partidos que restan de competición deben servir para que el futbolista demuestre todo el fútbol que lleva dentro y su fichaje sea rentable para la entidad. De todas formas, Raúl Martín le ha ganado la partida hasta ahora y lo ha dejado relegado a un segundo plano. De ahí que sea importante para él la ocasión que va a tener el domingo ante el Granada 74 y que Vidal no puede contar con el sevillano por tarjetas.
El equipo regresó ayer a los entrenamientos y David Vidal puso especial empeño en que Víctor se metiera de lleno en la dinámica del equipo. No cabe duda que piensa en él como sustituto de Raúl Martín pero le exige que colabore más en el juego del equipo.