J. ZERÓN
El entrenador del Orihuela, Vicente Verza, anunció ayer que de no ganar el domingo en Los Arcos al Alicante habrán "consecuencias graves", y no descartó abandonar su cargo de técnico en caso de que se produzca una nueva derrota.
"Este club lo tengo muy presente y siento mucho sus colores, pero yo no me voy a aferrar a un cargo si las cosas no salen bien", confesó el preparador del conjunto de la Vega Baja, al tiempo que añadía que después de "no ganar en los últimos cuatro partidos, precisamente el momento crucial de la temporada, lo que quiero es ganar el domingo al Alicante para engancharme".
Verza no dudó en reconocer que si no gana al equipo de la capital en Los Arcos, "si tengo que dejar mi cargo, lo voy a hacer sin ningún problema". No obstante, quiso dejar claro que "nosotros no estamos derrotados y los jugadores están enrabietados y con ganas, pero lo tienen que demostrar el domingo en el campo".
Asimismo, indicó que "por mí no lo tienen que hacer -refiriéndose a los jugadores- sino por ellos mismos, que son los damnificados en este tema", y dejó claro que con sus declaraciones no está metiendo ningún tipo de presión "porque la presión nos la hemos buscado nosotros, y lo que hay que hacer es sacarla en el campo echándole narices", concluyó.
Alicante
En el bando celeste, la plantilla acogió con incertidumbre las declaraciones de Iniesta en las que supeditó el futuro inmediato de la entidad al ascenso a Segunda División.