T. C.
El veterano directivo no ocultó su «asombro» tras conocer que de forma continuada el club alicantino ha visto encima de su mesa facturas de representación presentadas por distintos agentes futbolísticos. «La normativa lo deja claro: el agente debe cobrar del jugador, nunca del club, a no ser que haya un mandato expreso y previo, algo que, por lo que he leído, parece que no existe en muchos casos».
Dale fue más allá: «Si un agente ha cobrado dinero que no le corresponde, es decir, sin un mandato expreso y previo del club, en el que figure una firma autorizada, puede ir preparándose a devolver el dinero. El que haya cobrado sin cumplir la normativa está jodido».
En ese sentido, el presidente de la AEAF subrayó que para toda operación que vincule a un club y a un agente debe existir un acuerdo previo y por escrito (mandato); en el que la entidad autorice al intermediario realizar una gestión en su nombre.
«En caso de que esto no se haya cumplido, si el club reclama el agente está obligado a devolver el dinero. Para eso, todos los agentes registrados tenemos la obligación de tener un seguro que cubre ´daños´», sostuvo.
Porcentajes
Roberto Dale sostuvo ayer que los agentes futbolísticos no pueden percibir en concepto de comisión más de un diez por cien de la ficha de su representado, porcentaje que, en el Hércules de los dos últimos años, con Javier Subirats en la dirección deportiva, no se ha cumplido escrupulosomente. Sin ir más lejos, en el fichaje de Kossi Agassa, el Hércules tiene facturas por concepto de representación que ascienden a 80.000 euros. Dado que el guardameta togolés firmó por dos temporadas -con opción a otras dos- y con una nómina de 240.000 euros anuales, el porcentaje por los dos años asegurados supera ampliamente, es más, casi dobla, el diez por ciento permitido por la FIFA.
Otro de los casos llamativos es el de Kiran Bechan, cuyo representante emitió facturas por valor de 120.000 euros. Sobre este último caso, cuyas facturas fueron emitidas bajo el epígrafe de «transferencia» pese a que el Groningen -su anterior club- aclaró que el futbolista estaba libre, Dale apuntó que un futbolista puede estar libre y vender sus derechos, «pero eso en absoluto se puede calificar de transferencia».
«Lo que no entra en la cabeza de nadie es que en el Hércules hubiera un señor, un responsable deportivo que no conociera la reglamentación a pesar de que cobraba más que el presidente del Gobierno. Todo el mundo está con las manos en la cabeza al conocer lo que ha sucedido en el Hércules en los dos últimos años», señaló Dale en clara referencia a Javier Subirats.
«El club debe acudir al Comité Jurisdicional de la Federación. Si un agente ha ido como representante de un jugador y ha cobrado la pertinente comisión a la entidad se le puede caer el pelo», concluyó el dirigente de la AEAF.