V. M. VICTORIA
El mandatario consideró "deprimentes" las cifras que arroja el proceso, concluso la pasada semana y que no deja margen a la duda. De las 100.000 acciones ofertadas al valor de 30 euros sólo se han suscrito 2.404, es decir, un 2,4% de los 3 millones del capital social fijado.
El constructor reveló que tiene el "compromiso firme" de diferentes empresarios de la ciudad de comprar acciones en caso de que el equipo ascienda a la categoría de plata. Además, tras ser cuestionado respecto a si su continuidad al frente de la entidad también está ligada al salto de categoría, Iniesta no quiso abrir "expectativas negativas" sobre el futuro y señaló que "de momento, sólo se trata de un aplazamiento a la espera de que el equipo juegue la promoción y luche por el ascenso".
Decepción e incertidumbre
La rueda de prensa ofrecida ayer por Iniesta y Juan Mayor, director general, estuvo impregnada de un clima de decepción, frustración y, sobre todo, incertidumbre. Apenas 197 personas han adquirido al menos una acción, irrisorio dígito que hace sentirse "solo" a Iniesta. "Duele mucho estar sólo al frente del proyecto, hay muy poca gente dispuesta a involucrarse". El mandatario lamentó especialmente que "ni siquiera el número total de abonados que tiene el club ha comprado una acción", para añadir después que "no basta con ser sólo simpatizante del Alicante, tenemos que involucrarnos de otra manera". "Este club ?-agregó- necesita percibir el compromiso de los alicantinos porque si no el proyecto no tiene sentido".
"Tenemos que reflexionar sobre por qué no hemos sido capaces de convencer a la gente", comentó Iniesta, quien explicó que "no tenía expectativas de que se suscribiera el cien por cien, pero sí esperaba entre un veinte y un treinta por ciento".
Próxima temporada
Iniesta reiteró que su aspiración personal es que el proyecto de futuro para el Alicante "tenga un respaldo social que lo justifique y que le dé sentido". "No aspiramos a que la gente adquiera un cincuenta o un sesenta por ciento, pero sí a que haya un apoyo razonable que nos permita pensar que tenemos un respaldo. Quiero estar convencido de que -la conversión en SAD- no es un empeño personal, porque mi aspiración no es ser el dueño del Alicante", insistió. "No tiene sentido que el Alicante sea de una persona en un 98 por ciento".
Inició en que, a día de hoy, no piensa en abandonar la presidencia del club ("es una valoración que no hay que hacer ahora");, si bien admitió que "no estoy en el Alicante para eternizarme en el cargo, ni para jugar siempre la liguilla de ascenso (a Segunda);".
Por último, Iniesta hizo una crítica pública a la sociedad alicantina por su falta de implicación en la vida deportiva de la ciudad: "Ni el Alicante ni el Hércules, ninguno de los dos proyectos, tienen el apoyo que se merecen. Tenemos que ser capaces de cambiar esta situación".