EFE
"Con el paso del tiempo la dureza de la competición te lleva a recordar lo que sucedió en la liguilla de ascenso (ante el Racing de Ferrol); y en algún momento llegas a tener la sensación de que el año pasado se fue extremadamente injusto con el Alicante CF y, sin pretenderlo, llegas a hacer valoraciones sobre si realmente se le está dejando al Alicante que entre en el fútbol profesional.
Iniesta apuntó que el Alicante lleva "mucho tiempo tocando a las puertas del fútbol profesional" y confió en que esta temporada "de una vez por todas se abran". "No quiero pensar que se le esté negando al Alicante la oportunidad de que se convierta en un club profesional porque ya haya un club profesional en Alicante", manifestó.
"Creo que en Alicante caben dos clubes de fútbol profesional y quiero pensar que la oportunidad que va a tener el Alicante una vez consiga el objetivo de jugar la liguilla de ascenso va a ser la misma que el resto de los equipos que jueguen la liguilla de ascenso y no tengan otro club de fútbol en Segunda División militando a fecha de hoy", dijo.
"Quiero pensar que la competición es estrictamente deportiva y no hay ningún componente más y que el Alicante está en condiciones de conseguir el ascenso a Segunda División", prosiguió.
Iniesta dijo ponerse "en la piel de aficionado" para recordar la eliminación del Alicante ante el Racing de Ferrol en la eliminatoria por el ascenso de la pasada temporada.
"Esa derrota tiene un componente meramente deportivo, que es que tuvimos mala suerte; y luego hay otras motivaciones en las que no quiero entrar, porque no me las quiero creer, que entran en la injusticia de las oportunidades de unos y otros para acceder al fútbol profesional", explicó.
"El fútbol profesional es algo muy complejo y la ciudad ya tiene un club de fútbol en Segunda División, el Hércules, que se lo ha ganado por derecho y hay otras muchas ciudades que están aspirando a entrar en el fútbol profesional. Me quiero quedar en que el equipo tuvo mala suerte porque, si no, me habría ido", sentenció.
El dirigente aseguró que las relaciones con la Real Federación Española de Fútbol están normalizadas y concluyó matizando que: "si estuviera convencido de que al Alicante le han robado la cartera ya no sería presidente".