J. A. GALVAÑ
A la conclusión del partido, el técnico del Elche, David Vidal, reconoció que "ha sido un partido muy difícil, de ida y vuelta. El Elche pudo marcar seis o siete goles y el Sevilla tres o cuatro. Ha sido un encuentro bonito y ofensivo en el que los dos equipos hemos buscado el gol". El técnico franjiverde también hizo referencia a las fechas en las que estamos: "Soy cristiano y religioso. He ido a ver un par de procesiones y Dios me ayudó. Estamos contento hemos jugado un partido fantástico y muy ofensivo. Llegamos mucho".
A pesar del triunfo, Vidal recordó que "nos cuesta mucho trabajo hacer gol. El equipo llega mucho, pero sabemos nuestros defectos. En esta ocasión, apareció la figura de un rematador que él solo fabrica jugadas y dispara mucho. Cuando no lo pongo de titular es por algo. Para jugar un partido otros tienen que fajarse antes y hacer una labor de desgaste. Está sólo para 30 ó 40 minutos cuando el contrario está ya cansado".
El técnico también se refirió a las opciones de ascenso de Elche. "Seguimos estando ahí, ganando y dando alegrías. No hacemos un fútbol rácano y arriesgamos. Estamos ahora bastante mejor que al principio de temporada. Tenemos dos jugadores por puesto. No podemos pedir más, sólo que tienen que venir más aficionados para apoyarnos".
David Vidal vio la quinta tarjeta amarilla y el próximo domingo no se podrá sentar en el banquillo de su querido Ramón de Carranza. "Lo veré en el palco y estaré más tranquilo. Claudio está preparado para dirigir al equipo".