EFE
"Este tipo de cosas no ayudan" en la trayectoria de su equipo y, además, no sólo es a mí, a los jugadores tampoco les habían sucedido las cosas que ocurren este año en el Hércules e incluso hay futbolistas que dicen que lo que pasa les repulsa", comentó el técnico.
Goikoetxea también reconoció que el de ayer "fue un día triste" para él y "para el Hércules" porque para él, "Subirats ha sido un buen profesional que ha intentado hacer lo mejor para el Hércules".
A pesar de todo, el preparador del conjunto alicantino no se arrepiente de haber fichado por el Hércules. "Nunca me he arrepentido. Los pasos que doy son siempre firmes y aún tengo la ilusión de llevar al Hércules a la cota más alta que se pueda", dijo.
Goikoetxea habló sobre el viaje que emprenderá su equipo mañana rumbo a Ferrol y que, aunque a priori se habló de hacerlo en avión, se hará en autobús.
"Es un viaje largo y pesadísimo que tendremos que realizar en autobús y que en el inicio de la curso se habló de hacerlo en avión.
No se nos caen los anillos por ir en autobús pero no podemos dar bandazos y no se nos puede quitar el avión como a un niño un juguete", dijo.
Al respecto, el entrenador admitió que los motivos por los que el equipo se desplazará por carretera a Ferrol son "meramente económicos".
En lo estrictamente deportivo, Goikoetxea catalogó "igual de importante" el choque de A Malata que el resto que ha disputado su equipo.
"Todos son importantes pero ya vamos acercándonos al tramo final y hay que sumar puntos", apuntó Goikoetxea, quien habló de las numerosas bajas que tendrá su equipo en el choque del domingo.
"Lo importante es que la gente que tenga minutos esté ilusionado.
Hay que intentar no acordarse de las ausencias", dijo el técnico vasco. Ante la plaga de lesiones, Goikoetxea ha convocado a diecinueve jugadores para el encuentro ante el Racing de Ferrol, entre los que se encuentra el canterano Kike Espinosa.