LUCAS V. BELMAR
El Hércules tiene previsto ejecutar hoy el despido disciplinario de Javier Subirats, siempre y cuando el director deportivo se presente esta mañana en el campo de entrenamiento de Fontcalent, donde el equipo de Goikoetxea regresará al trabajo tras su jornada de descanso.
El club argumenta "mala fe contractual" en la labor desempeñada por el técnico valenciano en la contratación del holandés Kiran Bechan y en la redacción del contrato del canterano Santacruz. En el primer caso, los máximos accionistas censuran que Subirats abonará 120.000 euros al representante de Bechan para consumar el fichaje de un jugador que el Groninggen, de la Segunda División holandesa, se había desprendido. De hecho, este club abonó 50.000 euros al ahora futbolista del Hércules para que se desvinculará de su club. Subirats consiguió que los rectores del Hércules dieran el visto bueno a un contrato por tres temporadas y a razón de 200.000 euros cada una.
En el caso de Santacruz, Subirats redactó un contrato que el club le obligó después a modificar. En el documento original se estipulaba que el canterano cobraría unos 70.000 euros si disputaba un mínimo de cinco encuentros hasta final de temporada. Al director deportivo se le olvidó puntualizar que debía jugar un mínimo de 45 minutos en cada encuentro. Santacruz debutó sorprendentemente en el derbi ante el Elche y desde entonces ha desaparecido para el entrenador Andoni Goikoetxea, que sólo le sacó cinco minutos durante el Xerez-Hércules. El canterano sigue entrenando con el primer equipo, aunque no entra en las convocatorias y la semana pasada jugó con el filial, de Preferente.
Con todo, dos empleados del Hércules entregarán hoy la carta de despido a Subirats en Fontcalent, aunque desde el consejo de administración se mostraban ayer escépticos, ya que el valenciano ha estado en paradero desconocido desde el lunes por la tarde. De hecho, hace un par de días se le comunicó que se le iba a entregar la carta de despedido, pero se marchó del club sin avisar y desde entonces no ha respondido a las numerosas llamadas recibidas. Tampoco a las de este periódico.