P. SESERINO
La próxima visita del Alicante ha despertado máxima expectación entre los aficionados del Alcoyano. La remontada experimentada en la clasificación desde el comienzo de la segunda vuelta, frenada únicamente a raíz del tropiezo en Santa Coloma, ha devuelto la ilusión a los seguidores, que preparan un ambiente especial, para conducir a su equipo a la tercera victoria consecutiva de local y, por consiguiente, a situarle algo más próximo del cuarto lugar de la clasificación.
En este sentido, el secretario técnico se ha mostrado convencido de que "la afición va a responder en este y en los otros cuatro partidos que nos restan por jugar en el campo de El Collao. Hablamos de cinco finales que nos van a marcar cual va a ser nuestro papel en el tramo final de la competición", dijo José Luis González.
El máximo responsable de la plantilla, en cualquier caso, ha matizado que el objetivo a corto plazo pasa por conseguir la permanencia matemática. "Vamos a tratar de llegar lo antes posible a la cifra de 46 puntos y, a partir de ahí, dependiendo de las jornadas que queden por disputar, nos plantearemos nuevos retos". González, a diferencia de las primeras jornadas de la competición, ha destacado "el grado de implicación de la plantilla. La competencia es máxima. Ningún jugador quiere salir del once, porque sabe de lo difícil que le va a ser recuperar la titularidad".
El alta de nombres tan significativos como Garrido, Iturralde y Sergio Mora, permite aventurar que Bordalás volverá a confiar contra el Alicante con la base del equipo que ha hecho posible ver desde lejos las posiciones de descenso.