L. V. B.
"Ahora tengo que replantearme mi vida". Ésta fue una de las reflexiones en voz alta que ayer pronunció Toni Prats, que ofreció una rueda de prensa de despedida tras diecisete temporada como futbolista profesional.
"No me gusta despedirme así, por culpa de una lesión, pero aún así me siento un deportista afortunado por todas las cosas buenas que he podido vivir", dijo el balear, de 36 años, que espera seguir vinculado al fútbol.
Prats admitió que esta abrupta despedida llega por una lesión crónica en la espalda, aunque se mostró reacio a pasar por el quirófano. "Si tengo la posibilidad de hacer una vida normal prefiero no operarme, pero aún es pronto para eso y habrá que esperar como evoluciono", apuntó.
A la hora de recordar un partido "especial", rememoró su única convocatoria con la selección española "pese a que se perdió". Fue el 5 de septiembre de 1998, cuando fue suplente de Cañizares en la recordada derrota de España en Chipre que supuso la destitución de Javier Clemente.