V. FUSTER
Luis García, entrenador del Benidorm, desplaza a Barcelona a 17 jugadores para jugar ante L'Hospitalet, incluidos dos juveniles, Rafa del Castillo y Hugo, ante las bajas de Ismael y Maikel por lesión, Francolí y Pablo Suárez por sanción. Ayer, el técnico benidormense aseguraba que "no va a ser fácil ni mucho menos ganar, porque tenemos que tener en cuenta que este equipo la pasada temporada jugó el 'play-off'. Este año las cosas no les están saliendo bien, han cambiado tres veces de entrenador y es una de sus últimas oportunidades de cambiar la dinámica". Al Benidorm no le van bien esta temporada ni los encuentros matinales ni menos aún los jugados en césped artificial. "En este caso el césped es de última generación y muy parecido a la hierba natural, el campo es grande y creo que no nos va a perjudicar. Esperamos cambiar la dinámica negativa de resultados en césped artificial, si exceptuamos el empate en Can Misses de Ibiza". "No me cabe la menor duda -agregó García- que vamos a salir enchufados al partido, otra cosa serán las circunstancias del partido. Mis hombres saldrán uy metidos porque saben que ganar supone estar arriba y perder quedarse rezagados", acabó diciendo el técnico benidormense.