BERTO OROZCO
E
l balonmano Altea perdió ayer la gran oportunidad de derrotar club más laureado de Europa, el FC Barcelona. Los alteanos perdieron el encuentro por fallos propios ya que a lo largo y ancho de los 60 minutos, el Altea estuvo prácticamente por delante.
El partido comenzó con alternancia en el marcador electrónico, no consiguiendo ninguno de los dos equipos poner tierra de por medio. Los goles se sucedían en una y otra portería, marcando unos parciales que siempre reflejaban empate. Sin embargo, faltando cuatro minutos para la conclusión de los primeros treinta reglamentarios, el Altea tiró por la borda todo el trabajo que había realizado, ya que los jugadores de Xesco Espar le endosaron un parcial de 0-5 a los locales.
Se llegó al descanso con un marcador de 13-17 para los catalanes.
Tras la reanudación, el Altea logró meterse otra vez en el encuentro logrando devolverle el parcial 0-5 que los blaugrana habían conseguido en la primera parte.
En el minuto 40, y espoleados por su público, el Altea lograba un empate a 20 que hacía vibrar a los más de 500 aficionados que se congregaron en el antiguo Garganes, pabellón que ya no verá más al Altea jugar en partido oficial, ya que el 28 de este mes se inaugura el nuevo Palacio de los Deportes Costa Blanca «Villa de Altea».
A partir de este momento, el Altea intentó presionar con una defensa 5-1 al sistema ofensivo de los catalanes, pero resurgió el internacional Iker Romero, que aunque no estuvo muy acertado en la primera parte, empezó a centrarse y conseguir perforar la portería de un Mitjatovic que estuvo bien durante todo el encuentro.
El Altea quizás pecó de demasiadas precipitaciones y de efectuar muchos lanzamientos sin selección de tiro.
La proeza de lograr una victoria frente al Barcelona se le escapó y difícilmente volverá a tener el Altea un partido tan asequible como el de ayer para conseguir la victoria.
Otro de los factores determinantes para el que el Barça lograra la victoria fue la rotación que su técnico dio al banquillo. Por parte del Altea, el técnico local solo empleó durante casi todo el partido a nueve jugadores, realizando el cambio en defensa de Eloy y Jiménez por Rune y Buchmann.