J. A. S. VECINDARIO
Sergio Fernández seguía indignado tras el partido por el penalti y su expulsión. El capitàn del Hércules explicó sobre su tarjeta roja que «entendería que una protesta airada o desafortunada pueda provocar una expulsión. El partido estaba tranquilo, pita un penalti y con todos los respetos me dirijo al árbitro. Si pone lo que dije en el acta tendrían que meterle 18 partidos de sanción. Sólo le dije que no me metiera en el saco de los maleducados. Por eso me saca dos amarillas y te quedas con la impotencia deirte al vestuario».
Sobre el encuentro, Sergio Fernández apuntó que «tuvimos el partido controlado en todo momento, sin pasar por apuros y cuando lo teníamos para ganar tras habernos puesto por delante en el marcador, que era lo más difícil, se va todo al traste por un penalti en el que no sé lo que han interpretado para pitarlo», concluyó.