EFE.
VALENCIA
El Levante se anotó una trabajada y sufrida victoria, la segunda consecutiva, ante un Recreativo de Huelva ordenado y con mordiente que, a pesar de ser el claro dominador del encuentro durante todo el segundo tiempo, no tuvo la suerte necesaria para empatar.
Y es que Salva Ballesta dio a su equipo la renta necesaria para sobrevivir con buenos goles, pero la expulsión de Dehu en los primeros compases de la segunda mitad y su retirada del campo marcó el desarrollo del partido. Salva aseguró después que observó sospechosa la actuación del colegiado Rubinos Pérez, e imaginó que sus actuales compañeros ya habían tenido algún problema con él.