EFE.
GINEBRA
Fernando Verdasco llegó feliz a la sala de prensa, con la tranquilidad del trabajo bien hecho y con la satisfacción de haber logrado ser parte importante del triunfo de España ante Suiza.
«Para mí, lograr dos puntos de una eliminatoria de Copa Davis es como un sueño. Es una sensación muy bonita. Estar en el equipo de España y aportar ese granito de arena supone algo muy especial», dijo el tenista madrileño tras imponerse en tres sets (6-3, 6-3 y 6-2); al suizo Stephane Bohli. Verdasco advirtió que estaba preparado para jugar con España en cualquier momento. «En esta competición es bonito jugar contra el que sea. Cada oportunidad de salir a la pista es un reto. Ganar es una felicidad», reconoció.
El tenista español asumió parte importante de la responsabilidad del equipo tras la lesión de Rafael Nadal, que impulsó el protagonismo del madrileño.
«Aquí se juega en equipo, no individualmente. Cuando uno no puede jugar porque no quiere o no puede, para eso están los demás, para coger el toro por los cuernos. Pero con Rafa Nadal lo normal hubiera sido obtener el punto del primer partido y haber podido cerrar antes la eliminatoria», comentó Verdasco, que rechazó la idea de que el duelo contra Bohli hubiera sido fácil.
«A primera vista parece un partido fácil. Desde fuera se ve como una victoria seguida y antes del partido es un punto garantizado. Pero en la pista es diferente. Hay que respetar a todos los jugadores y no dejarles jugar. He estado sólido todo el encuentro», dijo el tenista español.