EFE.
BERLÍN
El atleta canadiense Ben Johnson, sancionado de por vida por dopaje, regresará a los estadios como entrenador, anunciaron ayer fuentes de la reunión de Leipzig, el 9 de febrero.
Johnson, a quien se desposeyó de su medalla de oro de las JJOO de Seúl en 1988 acudirá a esa cita como técnico de Brandt Fralick, de 20 años y promesa de la velocidad.
«Creemos que Ben Johnson ha tenido ya su sanción como deportista y que se merece una nueva oportunidad como entrenador», indicó Alexander Richter, portavoz de la reunión de Leipzig.
El nombre del atleta canadiense, de 45 años, se identifica con uno de los escándalos de dopaje más sonados de la historia olímpica, desde que dio positivo tras conseguir el oro en esos Juegos y establecer una nueva marca mundial con 9,79 en 100 metros.
Finalmente, en el año 1993 fue sancionado a perpetuidad, tras varios escándalos, se le retiraron todas las medallas y también marcas logradas.
Ahora el atleta volverá a pisar las pistas aunque cumpliendo una nueva faceta.