P. SESERINO
La derrota del Alcoyano en el estadio Alcoraz de Huesca se ha visto acompañada de la lesión muscular de Rafa Riaño, quien ha causado baja para las próximas cuatros semanas como consecuencia de la rotura de fibras en el bíceps femoral derecho.
El interior zurdo abandonó el rectángulo de juego en el minuto 20, consciente de la importancia de la dolencia. «Un defensa me sujetó y salí desequilibrado de la jugada. Inmediatamente supe que no iba a poder seguir». Riaño ha visto truncada así una «racha positiva a nivel personal». Juan Ignacio Martínez le había asignado la banda izquierda y, ahora, con una prolongada ausencia por delante, no le queda más remedio que «trabajar para ponerme bien y ayudar al equipo. No va a ser fácil, puesto que la competencia en la plantilla es máxima».
Riaño lamentó regresar de nuevo de vacío de Huesca: «Es un campo que se nos da mal. Cuando parecía que el resultado estaba destinado a un empate sin goles, un saque de puerta a nuestro favor acaba suponiendo el tanto de la victoria del Huesca. El futbolista de Zaragoza recuerda que de haber «sumado los tres puntos contra el Gramenet y uno más en Huesca, estaríamos metidos en promoción. Todo pasa por amarrar los partidos de El Collao», concluyó.